top of page

25 de noviembre de 2025

Actualizado: 19 feb

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz de Medjugorje



“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los invito a seguirme. Oren por aquellos que no oran, ni desean la paz y la alegría que sólo el Altísimo puede dar. Que sus almas estén unidas en la alegría de la espera, y su corazón será colmado de paz. Estarán convencidos, hijitos, de que todo irá bien y que Dios lo bendecirá todo, porque el bien que hacen volverá a ustedes, y la alegría envolverá su corazón porque están con Dios y en Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” (Con aprobación eclesiástica)


Haz silencio…

Siente que estas palabras son para ti.


María dice: “síganme”.Seguirla es aprender su camino:escuchar, confiar y decir “sí” incluso cuando no entendemos todo.


Estamos en un tiempo de gracia.Eso significa que el cielo está especialmente cercano.Que Dios actúa con delicadeza.Que cada pequeño acto de fe tiene un eco eterno.

La Virgen nos invita a orar por quienes no oran,por quienes no desean la paz ni la alegríaque sólo el Altísimo puede dar.


Cuántas almas viven cansadas, inquietas,buscando felicidad en lo que no sacia.Y nosotros somos llamados a interceder.No a juzgar.No a criticar.Sino a amar en silencio.

Cuando oras por otro, tu corazón se ensancha.Se vuelve más parecido al de Cristo.


Que sus almas estén unidas en la alegría de la espera…


Esperar con alegría es un acto de fe.Es creer que Dios está obrando aunque no lo veas.Es confiar cuando las circunstancias parecen contrarias.Es sonreír interiormente porque sabes que el Señor cumple sus promesas.


La espera cristiana no es pasiva.Es una espera activa, llena de oración, servicio y esperanza.

Y entonces María promete:“Su corazón será colmado de paz.

La paz no viene cuando todo está resuelto.La paz viene cuando decides estar con Dios y en Dios.


Estar con Dios es buscarlo.Estar en Dios es permanecer en Él,como el niño en brazos de su madre.


Ella asegura algo que toca el alma:“Todo irá bien y Dios lo bendecirá todo.

No significa ausencia de pruebas.Significa presencia de bendición.Significa que el bien que haces nunca se pierde.Regresa transformado en gracia.Regresa convertido en alegría.

Hoy pregúntate:¿Estoy viviendo este tiempo como tiempo de gracia?¿Oro por quienes no oran?¿Espero con confianza?


Coloca tu corazón en las manos de María.Déjate envolver por la alegría de estar con Dios.

Y en lo profundo del alma, responde una vez más:“Madre, quiero seguirte.”


Amén.

 
 
 

Comentarios


bottom of page